
Fondarella es pequeña, pero su posición junto al eje viario que atraviesa la comarca le ha dado una franja de naves de carretera con una función muy concreta: almacenar y distribuir. Aquí encontramos almacenes de recambio y de suministro que servían a talleres de toda la zona, con muelle o rampa, oficina de pedidos y una estantería organizada por proveedor. Es el tipo de inmueble más ordenado que vaciamos en el Pla d’Urgell, y eso cambia el trabajo por completo.
La ventaja de un almacén de distribución es que la mercancía conserva su identidad. Las cajas están cerradas, las referencias impresas, los albaranes archivados y muchas veces existe un listado informático que refleja lo que hay en cada balda. Cuando ese listado se puede rescatar antes de dar de baja el equipo informático, el recuento se acelera muchísimo y la venta del lote al gremio se vuelve mucho más sencilla, porque el comprador puede valorar sin recorrer la nave entera. Rescatar ese fichero es, en estos casos, la primera tarea del vaciado.
La contrapartida es que un almacén de distribución acumula una cantidad enorme de embalaje: cartón, film, flejes, palés y separadores. Es material de poco peso y mucho volumen, que llena contenedores a gran velocidad y que hay que prever desde el principio para no quedarse corto de portes a mitad de trabajo.
La estantería de estos almacenes suele ser modular y estar en buen estado, montada sobre solera nivelada y anclada por placas. Se desmonta desde arriba por fases, conservando los perfiles íntegros, porque una estructura completa y sin dobleces tiene mercado real y su valor se descuenta del trabajo. Debajo aparecen las placas y los taladros que hay que restituir.
En VZ MOLLERUSSA hacemos vaciado de almacenes de distribución y naves de carretera en Fondarella rescatando primero el listado de existencias, agrupando la mercancía por proveedor, desmontando la estantería sin dañarla y previendo desde el principio el volumen de embalaje.
Talleres y concesionarios de Fondarella
Nos llaman distribuidores que cierran o concentran almacén en otra provincia, empresas que pierden la representación de una marca y liquidan el stock asociado, y propietarios de nave con muelle que quieren volver a alquilarla sin estantería ajena montada dentro.
Naves, talleres y almacenes de recambio
La primera tarea aquí no es cargar: es rescatar el listado de existencias antes de dar de baja el equipo informático. Con ese fichero delante, el recuento y la venta del lote se resuelven en una fracción del tiempo.
Almacén de reparto
Naves con muelle, rampa y oficina de pedidos.
Estantería modular
Estructura anclada en buen estado.
Mercancía con identidad
Cajas cerradas y referencias impresas.
Embalaje en volumen
Cartón, film, flejes y palés acumulados.
En qué orden se vacía la nave del taller
Acordamos día, calculamos los contenedores contando también el embalaje y te decimos qué parte del lote tiene comprador antes de empezar.
Encuadre y visita con día cerrado
Empezamos entendiendo por teléfono o por correo qué negocio cierra, cuánta pieza pequeña queda almacenada y qué exige quien va a recibir la nave. Como subimos desde fuera de la comarca, la visita se acuerda con fecha y hora en lugar de anunciar una llegada inmediata que después no se sostiene.
Recuento de referencias y familias
Recorremos la zona de recambio contando cajoneras, módulos y metros lineales, y agrupamos por familias: filtros, correas, retenes y juntas, rodamientos, tornillería, hidráulica, eléctrico y consumibles. Ese recuento decide qué se ofrece al gremio, qué se agrupa por material y qué se retira sin más vuelta.
Liberación del taller y del combustible
Sacamos bancos, prensas, gatos, compresor y equipos fijados a solera cortando y desatornillando, e identificamos el depósito de gasóleo B y sus conducciones para que la empresa acreditada intervenga antes de que entremos a desmontar nada a su alrededor.
Salidas separadas y documentadas
Cada corriente viaja por su vía y vuelve con el justificante de la planta o del gestor inscrito que la recibió: metal por su lado, neumáticos fuera de uso por el suyo, aceites y taladrinas por el de residuo peligroso, cartón y plástico de embalaje aparte.
Restitución y cierre firmado
Reponemos la solera donde estuvieron los anclajes y las cajoneras, cerramos taladros y pasos, retiramos el residuo generado por el propio trabajo y entregamos la carpeta con inventario, fotografías, justificantes y el acta que la propiedad necesita para aceptar.
Recambios, neumáticos y residuos que salen
Sale mercancía agrupada por proveedor y por familia, estantería modular desmontada por fases, mostrador y mobiliario de la oficina de pedidos, archivo y documentación comercial, transpaleta y medios de carga, cartón, film, flejes y palés en volumen, metal clasificado y los envases con resto de producto que se derivan aparte.
Por qué un taller no se presupuesta a bulto
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Preguntas frecuentes en Fondarella
¿El almacén de recambios se tira entero o hay algo recuperable?
Hay bastante más recuperable de lo que suele pensarse, y esa es justamente la parte que se pierde cuando alguien vacía deprisa.
Un taller acumula referencias durante toda su vida comercial y muchas siguen teniendo demanda entre los talleres y los agricultores de la zona: filtros de medidas corrientes, correas, retenes, rodamientos, tornillería agrícola, latiguillos, discos y cuchillas, faros y material eléctrico. La condición para que valgan algo es que se identifiquen y se agrupen antes de moverlas.
Una pieza con su referencia legible y su bolsa intacta es mercancía; la misma pieza suelta en el fondo de un contenedor es material mezclado. Nosotros recorremos la zona de recambio módulo a módulo, agrupamos por familia y por marca, apartamos lo que tiene salida, anotamos una estimación y la descontamos en la oferta antes de empezar.
¿Qué hay que hacer con el depósito de gasóleo B antes de entregar la nave?
Bastante más que abrir la llave y vaciarlo, y conviene saberlo pronto porque condiciona el calendario entero. Cuando sale el líquido, dentro del depósito quedan lodos, restos adheridos a las paredes y una atmósfera de vapores que impide cortarlo, moverlo o simplemente dejarlo ahí.
El procedimiento correcto lo ejecuta una empresa acreditada: extracción del combustible remanente, limpieza interior, desgasificación y, según el caso, inertizado o retirada del depósito, con su propia documentación. Si es enterrado, además hay que documentar el estado del terreno.
Nosotros lo identificamos en la visita, lo dejamos expresamente fuera de nuestro alcance, coordinamos la intervención con quien puede ejecutarla y ordenamos nuestro trabajo para que esa fase no bloquee el resto de la nave.
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